Mr. Marcos Josué Ortiz-Roblero, 26, of Temperanceville, was welcomed into the arms of his Lord and Savior on Monday, July 6, 2026.
Born Sept. 4, 1999, in Seaford, Del., Marcos — better known as “Paco” or, if you were family, “Macos” or “Manacos” — was a beloved son, brother, nephew, and friend.
A handsome young man with an even brighter smile, Marcos had a way of making life more fun. He was playful, carefree, and always ready to make someone laugh. Nothing made him happier than sitting down to one of his mom’s or Grandma BJ’s home-cooked meals — unless it had beans in it. Those were met with an immediate and unwavering “No, thank you!” But hand him a plate of tostadas, and he would have them gone in under a minute before asking if there were any more.
Marcos attended Nandua and Arcadia high schools, where his outgoing personality and infectious smile earned him friendships that lasted well beyond graduation. He was a dedicated maintenance mechanic at Tyson Foods and had a knack for fixing just about anything. Recently, his brother had been teaching him to weld, and he was always eager to learn something new.
When he wasn’t working, Marcos could usually be found with a fishing pole in his hand, country music or corridos playing in the background, and hoping the weather stayed cool — because if there was one thing he disliked almost as much as beans, it was the heat. He loved spending time in the gym, took pride in staying strong, and on Sundays during football season, there was no question who he was cheering for: the Pittsburgh Steelers.
More than anything, Marcos loved his family. Making them smile was one of his favorite pastimes, and if one of his cousins or aunties wasn’t paying attention, there was a good chance they would end up with a playful bite on the arm before he flashed that trademark grin as if he had absolutely nothing to do with it. Those little moments of mischief are memories his family will treasure forever.
Though his time here was far too short, the love, laughter, and joy Marcos shared will remain with all who knew him. He will be missed beyond measure, but those who loved him find comfort in knowing he is at peace in heaven.
In addition to his parents, he is survived by his siblings, Queli Ortiz, Eva M. Roblero, Mariana Roblero, Alexander Ortiz-Roblero, Elian Roblero, and Chris Lopez Roblero, all of Temperanceville; his girlfriend, Mariana Geronimo; and a host of extended family members and dear friends who will forever cherish his memory.
A funeral mass will be held Saturday, July 18, at 10 a.m., at St. Peter the Apostle Catholic Church, 25236 Coastal Blvd., Onley, with Father Michael Imperial officiating. A vigil will be held Friday, July 17, from 4 to 7 p.m., in the chapel at Williams-Parksley Funeral Home.
Memory tributes may be shared at www.williamsfuneralhomes.com
Arrangements are by the Williams-Parksley Funeral Home.
El señor Marcos Josué Ortiz-Roblero, de 26 años y residente de Temperanceville, fue recibido en los brazos de su Señor y Salvador el lunes 6 de julio de 2026.
Nació el 4 de septiembre de 1999 en Seaford, Del. Marcos, conocido cariñosamente como “Paco” o, para su familia, “Macos” o “Manacos,” fue un amado hijo, hermano, sobrino y amigo.
Guapo, con una sonrisa aún más hermosa, Marcos tenía una forma muy especial de alegrar la vida de quienes lo rodeaban. Era alegre, despreocupado y siempre estaba dispuesto a sacar una sonrisa. Nada lo hacía más feliz que disfrutar de la comida casera de su mamá o de su abuela B.J., claro, siempre y cuando no llevara frijoles. Esos recibían un rotundo y definitivo —¡No, gracias!— Pero si le servían un plato de tostadas, era capaz de terminarlo en menos de un minuto y todavía preguntar si había más.
Marcos asistió a las escuelas secundarias Nandua y Arcadia, donde su personalidad extrovertida y su sonrisa contagiosa le permitieron hacer amistades que conservaba por muchos años. Era un trabajador dedicado y se desempeñaba como mecánico de mantenimiento en Tyson Foods, donde parecía poder reparar cualquier cosa. Recientemente, su hermano le estaba enseñando a soldar, y Marcos siempre estaba dispuesto a aprender algo nuevo.
Cuando no estaba trabajando, era muy probable encontrarlo con una caña de pescar en la mano y música country y corridos de fondo, siempre esperando que el clima estuviera fresco, porque si había algo que le gustaba casi tan poco como los frijoles, era el calor. Le encantaba hacer ejercicio en el gimnasio, se sentía orgulloso de mantenerse fuerte y, los domingos durante la temporada de fútbol americano, no había duda de a qué equipo apoyaba: los Pittsburgh Steelers.
Pero, por encima de todo, Marcos amaba profundamente a su familia. Hacerlos sonreír era una de sus mayores alegrías y, si alguno de sus primos o tias se descuidaba, aprovechaba para darle una mordidita juguetona en el brazo y luego sonreía como si él no hubiera tenido absolutamente nada que ver. Esos pequeños momentos de travesura hoy se han convertido en recuerdos que su familia atesorará para siempre.
Aunque su tiempo en esta tierra fue demasiado corto, el amor, las risas y la alegría que Marcos compartió permanecerán para siempre en el corazón de todos los que tuvieron la dicha de conocerlo. Su ausencia deja un inmenso vacío, pero quienes lo amaron encuentran consuelo al saber que ahora descansa en paz en el cielo.
Además de sus padres, le sobreviven sus hermanos, Queli Ortiz, Eva M. Roblero, Mariana Roblero, Alexander Ortiz-Roblero, Elian Roblero y Chris López Roblero, todos de Temperanceville; su novia, Mariana Gerónimo; así como numerosos familiares y queridos amigos que conservarán por siempre su recuerdo.
La Santa Misa de cuerpo presente se celebrará el sábado 18 de julio a las 10 de la mañana en la Iglesia Católica San Pedro Apóstol, ubicada en 25236 Coastal Blvd., Onley, y será oficiada por el Padre Michael Imperial. El velorio se llevará a cabo el viernes 17 de julio, de 4 a 7 de la tarde, en la capilla de Williams-Parksley Funeral Home.
La familia invita a compartir mensajes y recuerdos sobre Marcos en www.williamsfuneralhomes.com
Los arreglos funerarios están a cargo de Williams-Parksley Funeral Home.





